1 Juan 1:9

Si confesamos nuestros pecados, Dios,
que es fiel y justo.
Nos los perdonará y nos limpiará de toda maldad.

Colosenses 1:13-14

Él nos libró del dominio de la oscuridad y nos trasladó al reino de su amado Hijo, en quien tenemos redención, el perdón de pecados.

Colosenses 2:13-14-13

Antes de recibir esa circuncisión, ustedes estaban muertos en sus pecados.

Sin embargo, Dios nos dio vida en unión con Cristo, al perdonarnos todos los pecados y anular la deuda que teníamos pendiente por los requisitos de la ley.

Él anuló esa deuda que nos era adversa, clavándola en la cruz.
Citas de la Sagrada Escritura

Viendo Jesús La fe de ellos, dijo al paralítico:
Hijo, tus pecados te son perdonados.



Estaban sentados allí algunos escribas, que pensaban entre si:

¿Cómo habla así éste? Blasfema.

¿Quién puede perdonar pecados sino sólo Dios?

Y luego, conociendo Jesús con su espíritu que así discurrían en su interior,


Les dice:

¿Por qué pensáis así en vuestros corazones?

¿Qué es más fácil, decir al paralítico?:

Tus pecados te son perdonados, o decirle:

¿Levántate, toma tu camilla y vete?

Pues para que veáis que el Hijo del hombre tiene poder

En la tierra para perdonar los pecados
—se dirige al paralítico—
Yo te digo:
Levántate, toma tu camilla y vete a tu casa.

El se levantó y, tomando luego la camilla,

Salió a la vista de todos, de manera que todos se maravillaron

Y glorificaban a Dios diciendo:
Jamás hemos visto cosa tal.
MC 2, 5-12.
Díjoles otra vez:
La paz sea con vosotros.

Como me envió mi Padre, Así os envió yo.
Diciendo esto, sopló y les dijo:
Recibid al Espíritu Santo;

A quienes perdonareis los pecados, les serán perdonados;

Y a quienes se los retuviereis, les serán retenidos.
Jn 20, 21-23.

Si dijéramos que no tenemos pecado, nos engañaríamos a nosotros mismos.

Y la verdad no estarla en nosotros.

Si confesamos nuestros pecados, fiel y justo es el
Para perdonarnos.
Y limpiarnos de toda iniquidad. I Jn 1, 8-9.

Por lo cual te digo que le son perdonados sus muchos pecados.

Porque amó mucho.
Pero a quien poco se le perdona, poco ama.

Y a ella le dijo:
Tus pecados te son perdonados.

Comenzaron los convidados a decir entre sí:

¿Quién es éste para perdonar los pecados?
Y dijo a la mujer:
Tu fe te ha salvado, vete en paz. Lc 7, 47-50.

Y tomando un cáliz y dando gracias, se lo dio, diciendo:

Bebed de él todos, que ésta es mi sangre de la alianza,
Que será derramada por muchos para remisión de los pecados.
Mt 26, 27-28.

¿Alguno entre vosotros enferma? Haga llamar a los presbíteros de la Iglesia.

Y oren sobre él, ungiéndole con óleo en el nombre del Señor.

Y la oración de la fe salvara al enfermo, y el Señor le hará levantarse y los pecados que hubiere cometido le serán perdonados.
Sant 5, 14-15

FIAT LUX
FELILUXOR
FE Y FELICIDAD EN LA LUZ DE ORO