Padre Supremo, Guía de los mundos creados, acepta esta alma que anhela ser consagrada a ti.
Ayúdala a conquistar todo lo que sea necesario para su Conocimiento Superior, su crecimiento espiritual y oculto; e identificala con la Madre Naturaleza de donde parte de ella ha nacido.

Tu, majestuosa y sugerente noche, invístela de tu tranquila y profunda serenidad.

 

Tu, resplandeciente y sugerente Luna impregna todo su ser con la revelación de los sueños sagrados.

Particípale de tu fuerza y tu poder. ¡OH inmenso mar!
para que ella pueda extraer de los tesoros del aire, toda la juventud, toda la sabiduría y toda la belleza, para que su labor en el medio en que vive sea de dicha y su amor, una bendición.

Feliluxor

Fe y Felicidad en la Luz de Oro