Meditación, espiritualidad, prosperidad y éxito

Es ley que los pensamientos prósperos y ricos atraen riqueza y éxito; que los pensamientos elevados espiritualizan y ennoblecen. Que los pensamientos de pobreza y limitación cierran las puertas a la abundancia y abren las de la escasez, la limitación y el hambre.
Fracaso y pobreza son condiciones resultantes de las ideas negativas que dominan al hombre. Cambiar esas ideas es cambiar las condiciones a pesar del ambiente.
Mantener ideas fijas de Espiritualidad, Prosperidad, éxito es pues el primer paso para el triunfo. Estar alerta a las ocasiones y obrar sin temor, con prontitud, alegría y eficacia es el segundo paso. Asociarse espiritualmente en comunión de pensamiento, a una asociación de personas de ideas afines, para ser fuerte por la unión de la cooperación mental, es el tercero, la unión hace la fuerza aquí y en todos los planos.

Conocer y aplicar esta ley es asegurar la prosperidad y el éxito. Generar y proyectar a diario pensamientos positivos
de abundancia, de salud, de paz, y bien, es formarse en una atmósfera benéfica que no solo no beneficia a las personas y agrupaciones que lo hacen sino también a la sociedad en que viven.
"La proyección de una idea a una misma hora reúne una mayor cantidad de fuerza mental en una sola corriente a semejanza de los pequeños riachuelos que reunidos, forman los ríos caudalosos.
Y es que en un diverso bastón SE PUEDEN APOYAR muchas manos, y si el fardo es pesado, muchas manos, lo moverán mas fácilmente que una sola" dice Mulford.

La Mente del hombre es fuerza poderosa cuando se armoniza con la ley Divina, que es Plenitud en todo. Obrando conforme a esta ley, los círculos meditativos de irradiación reúne en sus cadenas las mentes de los hombres y mujeres en este Planeta, pero unidos por un ideal común de superación, espiritualidad y triunfo.
La realización de estas cadenas es obra de las voluntades y deseos dinamizados de las agrupaciones. Se mantienen en constante comunicación para el dinamismo de ellas.

                                                                                               (Elías-Bucheli)