ANTECEDENTES HISTÓRICOS DEL GNOSTICISMO

 

Así, el reconocimiento de Dios, de Sus relaciones con el mundo y la vida religiosa, fue llamado Gnosis. La Gnosis, a principio de la Era Cristiana, se había extendido a través de Judea, Siria y Egipto;

conformando un heterodoxo conjunto de grupos, sectas o escuelas, que pudieron o no haber tenido ascendencia cristiana en sus enseñanzas; es más el gnosticismo se encuentra conformado por elementos budistas, indostanos, chinos, persas y caldeos, así como griegos, judíos y egipcios.

 Todos estos componentes tomaron cuerpo de doctrina en Palestina y Siria, durante el período que va entre un siglo antes de Cristo y tres siglos posteriores al inicio de la era cristiana. Y sus precursores han salido del mundo judío: Simón, Meandro, Dositeo de Cerinthé son buenos ejemplos.

La gran variedad de grupos y/o sectas gnósticas que aparecen en los albores de la era cristiana dificulta tener un panorama histórico claro de la situación histórica o cronológica de éstas, y más aún si lo debo realizar en unas pocas líneas; pero importante es que podríamos dividir todo este conjunto de grupos en cuatro troncos principales, a saber:1. El tronco palestino o primitivo con su fundador Simón el Mago, Cerinthé y Menandro. El primero fue instruido en Samaria, cuna del sincretismo.
2. El tronco sirio, con sus representantes o líderes Bardesanes de Edessa y Saturnino. Este grupo surge especialmente bajo el reinado de Marco Aurelio, hacia fines del siglo 161 D. de C.
3. El grupo o tronco egipcio estaba representado principalmente por Basílides, originario de Siria.

4. Finalmente el tronco Esporádico, cuyo principal representante era Carpócrates, liderando la secta de los Carpocracianos, nacidos en Alejandría. Contemporáneamente encontramos a Valentín, quien fundó una escuela de gnosticismo cristiano bajo los mismos fundamentos de Basílides. Finalmente tenemos el grupo Asiático con Cedrón en Siria y Mario (Marión) en Asia Menor.

Junto a estos grupos bases en el advenimiento de la filosofía gnóstica, también pueden citarse los Clementinos, grupo de escritos atribuidos a Clemente de Roma y algunos autores postulan la pertenencia a estas sectas de los seguidores de San Pablo y quizás si de algunos apóstoles. Quizás si la única diferencia es que el grupo de Pablo, por determinados motivos se desarrolló más y finalmente desembocó en una forma religiosa; pero es bastante lógico de pensar que originalmente conformaba un grupo más de este conglomerado emergente. Por ello no es de extrañar que en la doctrina católica y ortodoxa especialmente, existan muchos planteamientos que también encontramos en las ideas conocidas como gnósticas propiamente tal. Por lo tanto, nada nos dice que las ideas o planteamientos de la forma religiosa cristiana tal como la conocemos hoy en día sean más o menos válidos que las creencias de otras sectas o grupos, las que por lo demás, una gran parte, aún hoy se encuentran vigentes - me refiero a las ideas y planteamientos-, pero quizás si más ocultas al común de las personas. El iniciado real debe desarrollar la capacidad de discernimiento suficiente para saber que es lo que debe seguir o creer y en que momento debe hacerlo, ya que existen momentos y momentos para hacer las cosas, pero eso es materia de otra enseñanza, y solamente lo inserto como una disgregación necesaria sobre el tema, a fin de que no se tenga cuidado al juzgar creencias o ideas, vengan de donde vengan.
Es importante hacer mención en este aspecto histórico, de los 13 libros o códices encontrados en Nag Hammadi, Egipto, en al año 1945. Si bien es cierto, estos escritos se han asociado especialmente con el grupo denominados "Esenios", éste a su vez correspondía a una secta gnóstica protocristiana, y dad su importancia he dedicado un capítulo sólo para este grupo. La traducción de estos pergaminos le ha permitido a la historia tradicional y sus estudiosos conocer la realidad de los gnósticos en los albores de la era cristiana; conocimiento que en lo sustancial se ha transmitido en los reservados círculos iniciáticos, desde aquellos mismos momentos, esta cadena no se ha perdido en ningún momento.
Los trece libros o códices son los siguientes:
El códice uno o "Códice Jung", que consta a su vez de 5 libros: Oración del apóstol Pablo; el apócrifo de Santiago, en donde se transmiten las enseñanzas secretas entregadas a Santiago por el mismo Cristo después de la resurrección; el Evangelio de la verdad, obra poética y hermosa de un maestro gnóstico desconocido, en la que expone el significado de la vida y de la muerte de Jesús; el tratado sobre la Resurrección, se instruye sobre el significado espiritual de la resurrección; y el tratado tripartito, obra difícil que plantea la creación, la realidad espiritual y la triple división de los seres humanos.

Códice dos. Constituido por siete libros, a saber: El apócrifo de Juan, principalmente es un comentario a los primeros versículos del Génesis, en donde se rechaza lo escrito por Moisés, y propone que el ser humano debe liberarse del gran ilusionista y embaucador que es Elohim y Yaltabaoth (Dioses del Génesis); el Evangelio de Tomás, una colección de frases atribuidas al mismo Jesús pronunciadas antes de su sacrificio; el Evangelio de Felipe, transmite la nueva buena del gnóstico; la hipóstasis de los arcones (realidad de los regentes), se deja en evidencia a aquellos poderes que mantienen a la humanidad en la oscuridad; sobre el origen del mundo; la Exégesis del alma, una alegoría mítica sobre el viaje de degradación del alma; y el libro de Tomás el Contendiente, opone la gnosis al mundo ilusorio en el que el común de la gente se halla sumergido.
Códice tres, consta de cinco libros: El apócrifo de Juan; el Evangelio de los egipcios; Eugnostos el Bendito, obra de la gnosis no cristiana, que explica el origen andrógino del ser humano; la Sophia de Jesucristo, sophia significa sabiduría, y explica como Cristo la trajo a este mundo de oscuridad; el diálogo del Salvador, relato fragmentario de las repuestas que da Jesús a las grandes preguntas hechas por los apóstoles después de su resurrección.
Códice cuatro, conformado por dos libros: El apócrifo de Juan y el Evangelio de los Egipcios.
Códice cinco, consta de cinco libros: Eugnostos el Bendito; el apocalipsis de Pablo, relato fragmentario de Pablo al "Décimo Cielo"; el primer apocalipsis de Santiago, describe una discusión entre Jesús y Santiago el Justo, antes y después de la resurrección; el segundo apocalipsis de Santiago, una colección de palabras poéticas y de himnos entregados a la comunidad gnóstica por parte del Redentor, a través de Santiago; el apocalipsis de Adán, obra no cristiana en donde Seth es el portador de una gnosis redentora y se describe el paraíso de Adán y Eva, la caída en la ignorancia y la ilusión.
Códice seis, compuesto por ocho libros, que son: Los hechos de Pedro y doce apóstoles, un relato de encuentro entre Pedro y los discípulos y Jesús; el trueno: la mente perfecta, declaraciones y afirmaciones como resultado de un estado de "mente perfecta", en concordancia con el Cosmos; enseñanza autorizada; el concepto de nuestro gran poder; la República de Platón, una prueba de los componentes anteriores al cristianismo de la gnosis; sobre el ocho y el nueve, diálogo en el que Hermes Trismegisto guía a su hijo a las esferas celestes de la comprensión, la percepción y el conocimiento; la oración de acción de gracias, oración hermética de acción de gracias por la iluminaciones recibidas; Asclepios, extracto del diálogo entre Hermes y Asclepios, que sustenta la relación existente entre el hermetismo y la gnosis.
Códice siete, consta de cinco libros, a saber: La paráfrasis de Shem, obra anterior al cristianismo y describe la gnosis salvadora concedida a los hijos de Shem por un tal Derdekeas; el segundo tratado del gran Seth, un texto gnóstico cristiano que entre otras cosas describe a Jesús explicando como fue otro el que murió en la cruz; el Apocalipsis de Pedro, la explicación de lo que realmente sucedió en la crucifixión, la obra sugiere la existencia de una Iglesia Gnóstica, la que realmente existe y hasta hoy en día extiende sus enseñanzas; las enseñanzas de Silvanus, obra filosófica en donde entrega formas y enseñanzas para someter los sentidos del cuerpo y encontrar la guía de una maestro de la luz; las tres estelas de Seth, obras que contiene himnos posiblemente usados para la meditación.
Códice ocho, que contempla dos libros: Zostrianos, libro extraordinariamente fragmentario, de un viaje revelador hecho a Zostrianos por un ángel de conocimiento; y la carta de Pedro a Felipe, constituye un típico discurso gnóstico.
Códice nueve, constituido por tres libros, que son: Melquisedek, como el personaje reconocido en el Antiguo Testamento como Alto y permanente sacerdote, se identifica con las enseñanzas de Jesús; el pensamiento de Norea, obra poética de un personaje femenino que se encuentra en la gracia de la divinidad; y el testimonio de la Verdad.
Códice diez, que corresponde a un solo libro llamado Marsanes, el que se encuentra en muy mal estado, contenía una detallada descripción del mundo celeste y era especialmente útil para la magia.
Códice once, formado por cuatro libros, llamados: la interpretación del conocimiento, un sermón al más puro estilo gnóstico cristiano; una exposición valentiniana, tal cual el nombre lo indica es un punto de vista de Valentino frente a la eucaristía, la unción y el bautismo; Alógenos, el título significa ajenos o extraños, ya que se revela en esta obra la actitud fundamental que debe tener el gnóstico frente al mundo material; e Hypsiphrone, un discurso revelador pronunciado por "la Mente Suprema".
Códice doce, que consta de tres libros, a saber: las sentencias de Sextus, obra griega traducida al copto que trata sobre el control de las pasiones; el Evangelio de la Verdad; y fragmentos sin identificar.
Códice trece, conformado por dos libros: Protennoia Trimórfica, la "Protennoia" es el primer pensamiento del Padre, y en esta obra habla a sus hijos masculinos y femeninos revelandotrascendentales enseñanzas de la creación; y sobre el origen del mundo, obra ya mencionada en el códice dos.
Finalmente no puedo dejar de mencionar la importancia que tuvieron los Cátaros, con respecto al movimiento gnóstico en la historia de la humanidad, para ello se torna necesario un apretado resumen de su historia.
Comienza la aventura de Los Cátaros con el nacimiento de Mani, hacia el segundo siglo después de Cristo en Babilonia. Este personaje habría sido un iniciado dentro de alguna de las escuelas gnósticas cristianas, y de hecho la historia cuenta que fue ordenado en el sacerdocio. Pero finalmente creo su propia línea iniciática, o como la historia tradicional comenta: su propia religión; la que fue conocida como Maniqueísmo. Esta nueva forma de ver la realidad basa sus principios en el viejo principio de los Magos persas (zoroastrismo) del Bien oponiéndose al Mal, y de su lucha eterna y sin cuartel. Esta forma religiosa proliferó rápidamente, y tuvo gran aceptación especialmente hacia el seno del gnosticismo.
Entre los movimientos más íntimamente relacionados con el maniqueísmo encontramos al catarismo, que encuentra su plenitud entre los siglos XI al XIII en Francia, específicamente en el país de Oc u Occitania, situado en el sur de Francia y limítrofe con España.
El nombre de Cátaros proviene del griego katharoi, que es como se autodenominaban, y significa puros. Alcanzaron tal influencia en las costumbres y realidad de toda esta región que finalmente provocó la reacción de la Iglesia Católica, cuya influencia geográfica los circundaba, por lo que fueron víctimasy formaron parte de la cruel y despiadada acción de inquisición. El castillo de Montségur, fue el último reducto de los cátaros, pero finalmente sucumbió ante el asedio de las tropas francesas. Algunos cátaros pudieron escapar al exterminio y se refugiaron en zonas aledañas al país de Oc u Occitania, como son Cataluña en España, las Vascongadas españolas y e incluso más al sur en España y Portugal.



UNA GNOSIS QUE NACE CON LA HUMANIDAD
PROPIEDAD DEL GRAN ARQUITECTO DE LOS MUNDOS

PARA LA PRÁCTICA Y EVOLUCIÓN

DE MENTES BRILLANTES EN LA LUZ…
FELILUXOR


FE Y FELICIDAD EN LA LUZ DE ORO