Aries

A este signo se le atribuye la amatista que tiene un color violeta debido a que su cristal de cuarzo está coloreado por el óxido de hierro. Su nombre de origen griego significa literalmente «no se embriaga» o «no está ebria». Sus virtudes fisiológicas son supuestamente las de curar a los alcohólicos o preservar a los bebedores de la embriaguez. Según los antiguos, curaba los problemas oculares y los dolores de cabeza y favorecía el buen equilibrio moral y energético.

Tauro

El ágata, una variedad de calcedonia constituida por venas de cuarzo y de ópalo en zonas concéntricas, es generalmente blanca, pulida y brillante, tal vez negra, con vetas blancas. En analogía con el signo de Tauro, favorece la prosperidad, la fertilidad, las cosechas abundantes y la longevidad. Sus virtudes terapéuticas son famosas por reforzar las cuerdas vocales y curar los dolores de garganta.

Géminis

Su piedra, el berilo, cuyo nombre en griego significa «brillante», tiene el aspecto de una gema transparente de colores variados, como son los colores de la floración de primavera con la que el signo está en correspondencia. Por otro lado, se la asocia a la inteligencia y a la habilidad intelectual y manual, y se utiliza en cristalomancia para favorecer la meditación, la concentración o la videncia.

Cáncer

Su piedra es la esmeralda, cuya raíz etimológica tiene origen sánscrito (Samaraka). A menudo es de color verdemar, pero también amarillo-verdoso o amarillo. No es de extrañar que sus virtudes sean las de la eterna juventud, pero también las de la esperanza y la fertilidad. Ciertas personas creen que confiere poder de inmortalidad a quienes la llevan. Cáncer también está en analogía con el ópalo, cuyo étimo viene del hindú úpala y significa «piedra noble».